lunes, 2 de noviembre de 2009

RORRO.


Los dulces él adoraba
Y el suéter nunca se quitaba.
Con su novia siempre discutía
Porque se ponía celosa hasta de su tía
Su papá un día le dijo:
“lucha siempre con mascara, querido hijo.
Porque la Flaca no perdona si tienes un hijo”.
Por fin su coche compró
Y la Muerte se lo entregó.
Por conducir sin propiedad
La Muerte se lo llevó a toda velocidad.